Termina otro año más y dado el contexto todo hace pensar que el ciclismo gravel apenas está desarrollándose y le falta mucho por desplegar. Pero todo depende desde el ángulo bajo el cual se le analice; ventas, adopción, desarrollo, posicionamiento, etc.

Pero si escarbamos un poco más es probable que ya no encontremos “agua”, sino lodo, ese material que a nadie gusta y menos cuando se le encuentra por el camino mientras se gravelea. En seguida algunas reflexiones.            

2022; otro año de muchos logros para el gravel

Tal como ha venido sucediendo desde 2018-19 el ciclismo gravel tuvo un gran año en 2022 en prácticamente todos los sentidos, aunque para finales de 2022 se muestran signos de agotamiento, pero este tema es para el final.

Durante este año se celebró el primer campeonato mundial UCI de ciclismo gravel (UCI WORLD GRAVEL SERIES) con carreras clasificatorias en diferentes países del mundo y siendo la cereza del pastel la carrera final en Italia, participando estrellas del ciclismo mundial como el holandés Van der Poel, quien llegó en tercero, siendo el ganador el belga Gianni Vermeersch. Esta carrera dejó mucho que hablar y destacan dos hechos. Primero fue el circuito diseñado, para muchos alejado del espíritu del gravel pues fue más urbano. El segundo fue que la mayoría de competidores participó montando bicicletas ¡que no eran gravel! sino Endurance o similares, precisamente porque el circuito no exigía montar neumáticos de 38c o más.

A pesar de ello, UCI sin duda ayudó a atraer más atención y aficionados a esta disciplina del ciclismo y se monta en lo construido por otros organizadores de carreras gravel ya muy afianzados y populares, principalmente las organizadas en EE.UU., cuna del “gravelismo”, como Unbound Gravel, SBT Gravel o Belgian Waffle Ride (BWR). Por cierto, en estas carreras estadounidenses participan cada vez más europeos y terminan ganando. Al respecto hicimos un podcast. Así pues, en el ámbito de carreras el ciclismo gravel sigue estando en un boom y más siguen naciendo cada mes.      

La Diverge STR de Specialized; otra muestra de desarrollo de producto.

En el tema de desarrollo del producto central del ciclismo gravel, que es la bicicleta, la innovación sigue llegando. Un ejemplo reciente es la nueva Diverge STR de Specialized. Si bien no es la primera en proponer un sistema de amortiguamiento trasero (o delantero), la novedad está en el “cómo” (ver imagen anterior) y que en una bicicleta gravel no se había montado (sí en una MTB, aunque diseño diferente).    

El desarrollo de la bicicleta gravel seguirá sucediendo, tal como acontece con otras bicicletas de mayor madurez, principalmente la MTB y ruta. El reto está en crear esos desarrollos que piden las/los graveleros y que augure un éxito de ventas. Un reto mayúsculo.  

Pasemos al tema de la adopción del ciclismo gravel. Este tema está muy ligado al tema de ventas, aunque no son lo mismo. Un ciclista puede adoptar al ciclismo gravel sin comprarse una bicicleta gravel nueva adaptando su actual bicicleta de ruta (si el cuadro lo permite) o una de MTB (es más viable hacerlo).

Lamentablemente aquí no hay muchos datos públicos en el tema de adopción del ciclismo gravel, pero seguramente las grandes marcas los tienen. Así que en este tema seré muy subjetivo en base a lo que veo y observo del mercado y en Strava. Mi interpretación es que sí, el gravel sigue atrayendo nuevos adeptos. En Strava veo personas montando sus gravel (nuevas o adaptadas) y hay más grupos de ciclismo gravel. En el Internet hay un sinfín de grupos o foros sobre bicicletas gravel y en ellos comentarios sobre como adaptar sus bicicletas actuales. Ya no digamos en YouTube.    

Pasemos al tema relacionado de ventas, en el cual igualmente hay pocos datos. Acudiré al caso de España, en donde en 2021 los mayores incrementos de ventas de unidades se registraron en categoría de gravel (+51,2%) y eléctricas (+5,3%). En el otro extremo, destacó la bajada de ventas de bicicletas urbanas (-12%) debido al impulso de la bicicleta eléctrica y al uso de modelos no urbanos en nuestras ciudades. Puedes leer el artículo completo aquí.   

Claramente España no representa al mercado mundial del ciclismo, pero es un país líder en el tema y nos da buenos indicios de hacía donde se mueven otros países.  

Concluyo este apartado reafirmando el gran año que tuvo el ciclismo gravel en 2022 y apunta para que 2023 sea igual, pero como todo en la vida, nada es para siempre. En toda industria, producto o categoría hay etapas de vida (en las personas también); diseño, nacimiento, crecimiento, madurez y, en algunos casos, muerte.

Definiendo el futuro del ciclismo gravel

Cuando un mercado vive un boom las empresas que están en el mismo naturalmente quieren aprovecharlo al máximo posible. En los 70s los pantalones Jeans experimentaron su crecimiento exponencial y todas las marcas de ropa que vendían o no Jeans quisieron su rebanada del pastel. Unas lo aprovecharon y otras no (un caso es Halston y en la fabulosa serie de Netflix lo puedes ver).

Hoy los pantalones de “mezclilla” representan un mercado maduro, sucediendo lo mismo con los smartphones y laptops por citar dos ejemplos. Otro es el de los smartwatch, que tienen unos tres o cuatro años atrayendo compradores, el mismo periodo de tiempo que las bicicletas gravel, y las perspectivas son positivas.

Pero no todo es color de rosa. Con la llegada de la crisis sanitaria por COVID19 las ventas de las gravel crecieron exponencialmente; muchas personas querían practicar ciclismo alejado de las multitudes y en un entorno seguro donde no hubiese tantos automóviles. Pero también llegó el problema del abastecimiento y cadenas de suministro y con ello un aumento igualmente exponencial y hasta ridículo en el precio de las bicicletas gravel y sus componentes.      

En la siguiente imagen podrás observar el enorme incremento de precios que sufrió una bicicleta gravel en dos años. Específicamente me refiero a la Checkpoint SL 5 de Trek, de gama media alta con cuadro y horquilla de carbono.

El incremento en precio de algunas bicicletas gravel es ridículo.

En la imagen anterior, recuadro en rojo, puedes ver lo que valía / vale dicho modelo en 2021 y en 2023 (aquí los puedes ver en su sitio web). El ejemplo que doy es de Japón y es en Yenes, pues es el país donde vivo ahora mismo: el incremento es de 36% aproximadamente. Una locura, una barbaridad, una estupidez. Esta misma gravel pero modelo 2020 valía 315 mil Yenes (58% de incremento). Este nivel de incrementos se ve también en otras marcas y Trek es sólo un ejemplo. Ahora bien, debe considerarse que los incrementos varían por país, así que es posible que en el tuyo dicha alza sea menor.

El caso es, y para ya no extenderme, las marcas deben tener cuidado en no “quemar” el mercado de las gravel, convirtiéndolo en un deporte de nicho o de elites, queja que comienza a escucharse cada vez más entre las y los graveleros. Algunos dirán “cómprate una gravel barata o acorde a tus posibilidades y ya está”. El problema es que ahora mismo en tales niveles encontrar una gravel de buena calidad y componentes aceptables es cada vez más difícil.

Algunas marcas (como Radon) ofrecen gravel a precio atractivo con muy buenas prestaciones.

Obviamente una marca y un modelo, (y un factor; precio), no marcan tendencia, pero date una vuelta por sitios web de otras marcas igual de famosas u otras locales y notarás incrementos marcados en precios. La buena noticia es que, así como han subido los precios, así también han surgido o resurgido marcas nuevas que ofrecen gravel de buen nivel a precio aceptable, aunque su distribución se constriñe a unos pocos mercados. Un ejemplo es la marca alemana Radon, con precios muy competitivos y componentes apropiados.  

Concluyendo

El ciclismo gravel ha llegado para quedarse y sigue de moda. La incorporación de UCI al “tren gravelero” le ayudará a mantenerlo a buena velocidad. Las competencias actuales se ampliarán y/o consolidarán. Los grupos locales de ciclismo gravel tenderán a agrandarse y nuevos surgirán. La migración total o parcial de ciclistas de otras modalidades al gravel continuará.

Las ventas seguirán teniendo niveles superiores respecto al segmento MTB y ruta por naturales razones y las marcas seguirán innovando, buscando ese siguiente “big hit” comercial. Además, la oferta seguirá ampliándose, lo cual es positivo para los graveleros actuales y del futuro, pues ello conlleva a bajar precios y/o contener su incremento. También los distribuidores ampliarán su cobertura de venta gracias al Internet y el desarrollo de la logística (aunque dependen de convenios con fabricantes).    

A pesar de todo lo anterior y su aparente buena perspectiva, su futuro todavía está en definición ¿será una modalidad ciclista de masas, de elites o de qué tipo? ¿el 2023 será el año definitorio de su perfil?

Las marcas tienen mucho por aportar para definirlo (precios razonables, componentes competitivos, mensajes de comunicación apropiados, atención al cliente), pero los consumidores tienen la última palabra. Practicar el ciclismo gravel es muy simple o básico (al menos más que el MTB o ruta). No requieres una «super bici».    

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